Seguidores

martes, 9 de agosto de 2011

slow

Parece que desde que cambió mi situación personal (aparte de la crisis de la semana pasada, claro), he entrado en un ciclo de solo-quiero-dormir punto com.

Si estar deprimida es no tener ganas de hace nada, pues welcome depression, porque ahora mis fines de semana se centran en convesar con los amigos sin límite de tiempo, mirar escaparates sin límite de tiempo, hacer yoga sin límite de tiempo, mirar la televisión hasta quedarme dormida a cualquier hora, (si, incluso en las mañanas) y pasear a mi perra y mirarla jugar. Es decir, no hago nada productivo en mi tiempo libre. Nada.

La chase que cantaba ha dejado de cantar, la chase que dibujaba ha dejado de dibujar, la chase que pintaba ha dejado de pintar, la chase que tocaba violín, ya no toca. Las guitarras están acomodaditas ahi cogiendo polvo. Tampoco lavo los platos y ensucio muy poca ropa, por lo tanto tampoco lavo (y muchos menos plancho) la ropa. Ah y ni siquiera pienso en masturbarme. No lo necesito.

En el trabajo estoy eficientísima, por lo tanto termino todo rapidito y me dedico a pasear por internet sin ningún objetivo fijo. Tampoco visito obsesivamente ciertos sitios web que antes me causaban gran ansiedad e incluso leo las cosas con calma, sin apurarme.

Es como si el sosiego hubiese entrado por fin en mi vida (por fiiiiiiin). Ciertamente un sosiego con tintes de indiferencia. Pero no me preocupa. He pasado tanto tiempo angustiada, tanto tiempo sin dormir, sin comer bien, sin respirar bien, sin hacer nada que no implique un esfuerzo gigante contra el dolor y la tristeza, que ahora lo único que me interesa es llegar a casa, ducharme, ponerme el pijama y meterme en la cama.

Y duermo estupendamente bien. Y se siente delicioso poder dormir. Como una roca, una piedra de esas lisas por todas partes, en completa paz bajo el sol o bajo la lluvia, mirando el tiempo pasar.

6 comentarios:

Claïre dijo...

Dicen que después de la tormenta siempre llega la calma.. esperemos que todo se mantenga quieto y que no venga un huracán muy pronto, porque ya conocemos ese tiempo cambiante en donde se aglomeran las nubes y no podemos salir de casa por la lluvia..
A propósito, esta entrada fue distinta.. como cable a tierra? No. Como conectándote contigo misma :) Abrazos!!

SÓLO EL AMOR ES REAL dijo...

La vida, como la naturaleza, tiene estaciones....

paz&amor

Isaac

Adriana dijo...

Claire: Si hay un poco de cable a tierra, si. Una especie de paz, de parar de empujarme para todo. Creo que homnestamente, necesito descanso y estoy dispuesta a dármelo, asi que esero que esas nubes se mantengan a distancia o al menos que no me empapen, si llueve. Besitos Claire!

Adriana dijo...

solo el amor es real: estaciones, y ahora estoy en la de la calma, el verano que nos pone lentos, a todos, por algo será. Bienvenido...

Susan Urich dijo...

Este post, debo decirlo, me encanta por la forma en que está escrito. Lo que no me encanta es que no estés dibujando, pero es que, no sé, yo creo en el fondo que eres una artista, y el artista no dibuja por encargo, no dibuja cuando está pleno. Es difícil tratar de crear algo cuando te sientes pleno, ese hueco y la ansiedad son motores. Pero también descubrí algo: la plenitud es también un motor creativo increíble. Igual, bueno, son etapas. Yo tengo temporadas en las que no escribo ni una frase, suelen ser también temporadas de sosiego. Pero creo que, en realidad, lo que sucede, es que en ese tiempo mi mente está trabajando en otras cosas, está bebiéndose el aire e internándose en otras dinámicas de pensamiento. No es un bloqueo a causa del sosiego, es, más bien, el espacio en blanco entre las palabras, pero no hay un estatismo creador, no como tal, o no como algo que existe por sí mismo. Un besote enorme.

Adriana dijo...

Ay Susan: yo todos los días me digo: hoy si, sin falta, dibujas algo. Pero no, nada, que no sale nada. Tengo en la menta lago abstracto. Talvez hoy lo intente. Pero no voy a forzarlo, siempre que lo fuerzo queda todo fatal, asi que a tener paciencia.