Seguidores

martes, 29 de mayo de 2012

hunger

Ya son tres semanas sin hacer yoga.  Sigo "estable" pero incómoda. El mal humor del viernes sigue más o menos presente, en menor medida ahora que mi marido se fué por otras dos semanas. Pero vuelve, y eso es un hecho, casi. Lo cual me pone out of it. Principalmente poruqe no sé cómo hacer para convivir con él sin histerizarme y poruqe según todos los que me conocen, sicóloga incluida, lo mejor para mi sería alejarme lo más posible de él.

El caso es que he tenido los nervios de punta durante cuatro días y la perspectiva de volver a la rutina-tortura, no me hace ninguna gracia. Ademas me trae malos recuerdos y la sensación de ser víctima, que es tan desagradable.

Yo no quiero ser la víctima de nadie. Me basto yo misma, para empezar. Y si el vuelve, va a volver la restricción.

Mi bully me esta diciendo que eso es bueno, que asi de una vez me muero y se termina todo.

Que estúpida es mi bully, pero que persuasiva tambien...

En verdad si, lo que quisiera es roearme de alguna negrura espesa que me proteja de todo y de todos.

Esconderme, anestesiarme, desparecer.

4 comentarios:

Niña X dijo...

Solo te hace falta el cambio, dificil pero no imposible estoy ansiosa de verte florecer.

aym dijo...

No sé que decir me dejo helada la entrada

Fernando Garriga dijo...

en donde uno se fije, es adonde uno va a llegar. ¡fuerza!

Sullen dijo...

Animo Adri. <3