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miércoles, 8 de febrero de 2012

pérdidas, perdida

un dibujo de mi misma, idealizada, durmiendo la siesta en paz.

Hace poco mas de un año que llamé para pedir por primera vez en mi vida, una cita con mi psiquiatra.

Desde entonces he pasado por un montón de etapas, terapias de grupo, mareos constantes y aburridores, momentos buenos, momentos fatales.

No creo que se pueda decir que soy la misma de antes.

Tuve una buena idea al decidir registrarlo todo aqui, pues esto me sirve para recordar lo que fui, sin ánimo de juzgar si ha sido bueno o malo. Tan sólo eso. Dejar registro de lo que he ido sintiendo.

Cuando llamé, aquel miércoles, temblaba. Me sentía agonizar. El mundo entero era una bola negra y pegostosa clavada en mi garganta. En aquellos días cada segundo vivido era un infierno.

Es inevitable preguntarme, un año después cuál es la diferencia con el ayer y el ahora y de ahi viene el título de mi entrada de hoy.

Pérdidas.

Hay varias pérdidas, unas muy buenas, otras no tanto. Una buena, muy buena es el sueño. Antes no dormía, ahora si. He perdido mi insomio!!! yeeeeeiiiii!!!!! Xanax mediante, de acuerdo, y despertándome siempre, tambien, pero duermo. Tampoco tengo ya ataques de pánico ni  paranoias absurdas. Esas son la pérdidas buenas. Sobre todo lo de laparanoia, de eso no me había dado cuenta sino hasta hace muy poco. Eso en realidad sería un encuentro. Un encuentro con la realidad, bastante liberador, hay que decirlo.

Una persona perdida esta libre? Tal vez si, no es mala la idea. Soy libre. Pero no sé adónde ir, porque no sé todavía dónde estoy.

Las no tan buenas tienen que ver con sentirme perdida, o sentir que no siento, que perdí la capacidad para sentir. Al menos para sentir de esa forma apasionada y absoluta con la que yo solía vivir. Como si se hubiese apoderado de mí un escepticismo que no me deja ya aflorar valga la redundancia, mi interior florecita. Como si las drogas hubiesen creado una coraza blanda y transparente para acolcharme la realidad y que no me duela tanto y a la vez escuchase el universo como quien está sumergido en una piscina y sólo percibe la parte distorsionada del ruido exterior.

Perdida.

Perdida, porque ya no creo ser la misma de antes, hay una ilusión que se me perdió para siempre. El encuentro con la realidad, tengo que aceptarlo, es el encuentro con la aceptación de una enfermedad, o de varias. Que no son mi culpa y blah blah blah, pero que son reales. Tan reales como que tienen un diagnóstico y esas cosas. La ilusión de normalidad, de que no pasa nada, se esfumó. Si pasa, pasan muchas cosas de hecho. Muchas cosas difíciles. Y estoy sola. Tengo muchos amigos(as) que me quieren, si. Pero mi día a día transcurre en soledad.

Si claro, yo ya soy una mujer madura y debería asumir las cosas con serenidad, al menos eso intento. Por algo me tomo mis medicinas y asisto (casi siempre) a mi terapia. Y sin embargo sigo pensando que sin ilusión, la vida no tiene ningún sentido. Tengo la ilusión perdida. Y con la ilusión se me perdió un poco mi identidad. Es como si ahora fuese más autómata que antes, menos rebelde, menos ocurrente. Ya no soy una bebé que necesita que la cuiden, es verdad. Ya no lo necesito. Pero sería tan bonito que alguien me cuidase.

Vivo más drogada en resumen. Porque ya no funciono sin pastillas y mi objetivo es funcionar. Como un robot. Funcionar. Producir dinero, pagar las cuentas, producir, producir, escribir, dibujar, sacar, sacar, sacar.

Sacarlo todo de mí hasta que no quede nada ya adentro. Sólo unos recuerdos concretos, mudos e inmóviles. El testimonio de mi paso por este mundo.

Bulimia funcional.


8 comentarios:

Little One dijo...

sólo escribo para que sepas que pasé por aquí, te leí y quedé sin palabras realmente. Fuerza!

mc dijo...

Ay mi Chase. Quisiera poder alegrar tus dias de alguna forma. Que desesperacion.

Me gusta mucho tu dibujo, me encanta el cabello. Me encanta como se asoma la silueta de la cara entre el cabello.

Ayer tuve mi primera clase de portrait drawing. Ojala pudiera llevarte conmigo. Serias mi pareja para practicar dibujar narices y cosas asi.

Te quiero muchisimo muchisimo muchisimo.

Adriana Gonzalez dijo...

Que linda Little One, despues del chorrro diarreico de las mias, no hace falta mas nada no? jejeje

Adriana Gonzalez dijo...

mc: OHHH seria fantastico tomar clases juntas!

yo iba a tomar clases ahora en el invierno... pero me da mucho frio, prefiero la primavera :)

te quiero eme, tranquila que aunue pasa, no pasa nada

Annie dijo...

Adriana ahora la que está perdida soy yo...
Este blog no te lo conocía, pues yo entraba directamente a tus dibujos y al de Artefactos, pero ahora vengo por tu perfil y me encuentro con éste y sorpresa!!!! Me tendré que poner al día.

En cuanto a tu post me identifico plenamente contigo. No sé si recuerdas que alguna vez escribí al respecto, también estuve en terapia un tiempo y ahora ya no voy más a la psicóloga pero si continúo con la psiquiatra pero cada 4 meses para que me renueve la medicación.

Es como dices, se pierden unas cosas y te encuentras con otras. Para mí también lo más duro fue haber perdido la ilusión, poner de golpe el polo a tierra y darme cuenta que ya tengo la edad que tengo y no estoy para seguir pensando y comportándome como si tuviera 15 años, pero en contrapartida vivo más tranquila, o como digo yo, entré en la era del importaculismo: ya todo me importa un culo!!!!

Besitos mágicos preciosa, mucho ánimo y feliz fin de semana

Adriana Gonzalez dijo...

AY annie, es que adentro de esta mujer madura... la niñita de doce años quiere seguir teniendo ilusiones! YO no voy a renunciar a eso no señor!

De cualquier manera, bienvenida a mi desastre :)

Dahlia dijo...

El problema muchas veces es que buscamos fuera lo que ya tenemos dentro, porque aún no lo hemos descubierto.
Pero cargarle a otro la responsabilidad de cuidarnos, hacernos felices o darnos ilusión, aparte de convertirse en una carga, se puede esfumar en cualquier momento y dejarnos vacía.
Estoy segura de que si sigues trabajando en ti, podrás ir abriendo la jaula donde aún sigue encerrada esa niña dolida, y escuchar menos sus quejidos y más sus ilusiones, las tuyas propias, cuidar de esa niña y así cuidar de ti.
Un buen paso es cumplir siempre con lo que te propones, porque cada vez que dejamos de lado una meta, aunque sea algo tan tonto como proponerse levantarse a las 7 de la mañana, nos estamos fallando un poco más, nos descuidamos un poco más.
Mucha fuerza preciosa, un abrazo.

Adriana Gonzalez dijo...

No se yo Dahlia si ami aun me queda algo dentro que buscar.

Lo que siento es que lo he dado todo mas bien y me he quedado vacía repartiendoles ilusiones y afectos a los demas. No se, necesito a mi sicóloga!!!!!!!

el miercoles voy, sin falta.