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viernes, 17 de febrero de 2012

monólogos psicoterapéuticos xix o conversaciones desde el otro lado del espejo

Esta entrada se trata de un monólogo psicoterapéutico, que en lugar de suceder como casi siempre - yo hablo y Claudia pregunta que sientes, que sientes, que sientes, sucedió un poco al revés. Yo diciendo lo que sentía y Claudia regaña y regaña y regaña.

Muy buenos regaños sin duda, hay que decirlo, pero que me dejaron un poco aturdida, viniendo de alguien que suele ser tan dulce como mi Claudia. Supongo que alcancé ya el punto del sacudón en la terapia donde tu vas y dices estoy aquello y el terapista te para en seco y te dice NO.

Las terapias pienso yo son un poco como una visita guiada al espejo de uno mismo. Te miras, te analizas, te odias te quieres y la mirada del otro te guía en esa visión. Lo que hizo mi Claudia por mí esta vez fué mucho mejor que eso. Me hizo mirar el otro lado del espejo.

Ya yo les he contado que aveces me sucede que estoy en una tienda o en algun lugar con espejos y veo mi imagen reflejada como por casualidad, sin buscarla y digo  - quien será esa estúpida tan flaca y tan bonita? a lo que respondo un segundo después  - ah coño pero si soy yo misma!

Y es que uno de tanto mirarse empieza a quedarse ciego de sí mismo. Uno de tanto mirarse, se le confunden los tiempos y las verdades y empieza solo a ver un lado del espejo. En mi caso, el lado donde soy una víctima de mis circunstancias y nadie me quiere porque soy indigna de ser querida. Porque hay algo malo en mí que no sé que es y que deseo arrancarme desesperadamente autodestruyéndome.

Sin embargo ese reflejo que odio es un reflejo antiguo que se me quedó pegado en las retinas. Ese reflejo ya no soy yo. Es el reflejo de la niña abandonada que se negó a morir y que se quedó peleando sola con las fantasías que se inventó para poder sobrevivir.

Pues mi Claudia me llevo a regañadientes al otro lado del espejo. Me mostró la mujer hermosa que soy. Me mostró que no estoy presa ya de mis circunstancias y que puedo elegir. Porque ya no soy una niña abusada. Ahora soy una mujer independiente y libre. Sobre todo eso. LIBRE.

Ni que decir el efecto liberador que tuvo para mi esa realización con la realidad. Ese encuentro.

La realidad para mí habia sido siempre un lugar del que quería huir. O del que necesitaba defenderme.

Hoy es un lugar en el que soy libre de construir lo que yo quiera. Y ya he construido tanto sin darme ni cuenta que estoy en lugar privilegiado. Y la vista desde aqui, es hermosa.

16 comentarios:

sol dijo...

ufff me acuerdo de mis citas con el psiquiatra, salía de allí más liviana, sentía que podía respirar de nuevo. Me alegro mucho que tengas una buena profesional a tu lado y que realmente te esté ayudando a liberarte de esas cosas, esas que tanto te hacen mal.
Besos cuidate

Flaura Ponte dijo...

Como psicóloga cada vez más escéptica respecto a la psicología me alegra leer cosas como éstas.

Te leo desde ayer y me sobrecoge lo que escribes por miedo a convertirme en alguien como tú, alguien que lo tiene todo y aún así no encuentra motivos para vivir. Con la ventaja de que mi carrera me da la risa y la tuya es muy respetable, jaja.

Adriana Gonzalez dijo...

sol: yo hace rato que no salia liviana, mas bien salia pensando dios mio que sufridera ha sido mi vida!!

Para mi ya iba siendo hora de empezar a sentirme mas aliviada :)

Adriana Gonzalez dijo...

Flaura: primero que nada bienvenida a mi desastre :)

Me alegra que te alegre verme mejorar gracias a la psicología. Ya yo lo había intentando otras dos veces y las experiencias no habían sido demasiado buenas. Si lees de mis primeros roces con las terapias de grupo, hasta te reirás un poco y todo de lo patético que era todo.

A mi a parte de la terapia me ha ayudado mucho leer los libros de Alice Miller. Sobre todo en la parte de no echarme la culpa por todo, eso tambien es liberador no crees?

Xindansvinto dijo...

Todos los días se obran prodigios, y uno de ellos es ese despertar en el que se toma conciencia propia y del mundo en el que se vive. Liberación, metamorfosis, reconstrucción o cruzar el espejo. Tal cual como se sabe y no como le hicieron creer los falsos infundios o las nefastas circunstancias. Nos alegramos por usted. Suerte en su nueva etapa.

Anónimo dijo...

Esto es algo así como "todo depende del cristal con que lo mires", osea según entiendo yo, la vida es como tu la quieras ver,sí, es muy pesada la máscara de víctima, cansa,aburre y tiñe todo de gris ... si ya decidimos seguir viviendo pues a vivir bien digo yo!!! ...

un beso Adri
Aidé.

mc dijo...

OH YEAH BABY!

Te acuerdas lo que te escribi el otro dia por mail? Que eres tremenda mujer? I knew it! I knew it!

Blueberry dijo...

Me alegro por ti Chase o Adriana, no se como te gusta mas. Espero algun dia dejar de odiar el reflejo en el espejo o al menos confundirlo con alguien bello.. aca el reflejo es un monstruo.

Disculpa la ausencia, pero aca estoy si lo necesitas.

Disorder† dijo...

Ojala me viera de esa forma, yo me veo tamaño foca.

Y me alegra saber que entiendes que por fin eres libre de hacer y desaser lo que quieras, construir tu camino.

Adriana Gonzalez dijo...

Xindas: mil gracias, usted me ha apoyado casi desde el primer dia!! :)

Adriana Gonzalez dijo...

Aide: no tiene sentido vivir si no es para hacerlo bien verdad? :)

Adriana Gonzalez dijo...

Blueberry: pues ya t evi que estas por cambiar ese odio! ;) solo hazlo de modo que no te destruyas, besitos...

Adriana Gonzalez dijo...

mc: oh si, mi eme, tu me conoces mejor que nadie!!!!! te quiero :)

Adriana Gonzalez dijo...

Disorder, no creas, yo tambien me veo tamaño foca, pero estoy intentando conscientizar que noes así, que es mi mente cuadriculada...

Dahlia dijo...

De corazón que me llena de alegría leerte así amiga.
Aún sin conocerte, pero siento todo lo que escribes, y leerte esta vez tan consciente, tan libre, tan grande como siempre, me alegra por ti, y me da esperanzas a mí misma.
Esa es la clave: la capacidad de elección que en la mayoría de las ocasiones ignoramos.
Elige quién quieras ser, actúa como lo que quieras ser, aunque no te lo creas, pero igual que llegaste a convencerte de que no mereces, también puedes conseguir lo contrario.
Es triste ver como uno se desprecia cuando desde fuera se aprecia la belleza de esa persona. Me alegra que por un momento, y espero que por una vida entera, también la hayas visto tú.
Quierete mucho.
Un fuerte abrazo.

Adriana Gonzalez dijo...

dahlia: mil gracias una vez mas, es definitivamente muy rico volver a sentirme libre :)